Rock Band
Este fin de semana Miguel y yo estrenamos nuevo grupo gracias al último éxito de Xbox360: Rock Band. Aunque nos ha salido cara la broma (240 euros, aunque medio subencionados por mi padre en concepto de regalo de cumple) lo cierto es que ha merecido la pena (aunque me parece excesivamente caro y me molesta que en USA les salga mejor de precio. No hay derecho). Nos frotamos las manos de pensar en lo que puede llegar a ser esto cuando por fin seamos cuatro, jojojo.
Por ahora me encuentro al mando de la batería (sí, yo…), mientras Miguel se encarga de la guitarra. El modo “medio” me está dando quebraderos de cabeza en algunas canciones, pero me imagino que con el tiempo la cosa se hará más fácil (si no, no sé cómo voy a llegar al modo “experto”). Lo bueno es que ahí está el guitarrista para sacarme de más de un apuro. Menos mal que hizo buena práctica con el Guitar Hero…
Los instrumentos son muy majos para ser simples juguetes. De hecho, a mí esto de las baquetas me parece muy realista. Eso sí, mete un ruido la dichosa batería que te quedas medio sordo. Estoy en proceso de estudiar cómo acondicionarla para que absorba un poquito los impactos… He visto tutoriales para hacerlo (y hay desde calcetines atados con gomas hasta “ballerinas” pasando por esparadrapo).
La combinación de canciones por ahora me gusta. Hay un poco de todo. Ni todo es metal ni todo es punk… Ni pa’ ti ni pa’ mí, que se suele decir. Eso está bien, porque no soy una gran amante de los éxitos de Metallica… Y me encanta tocar “creep” de Radiohead!!
En fin, que me gusta el juego. Además pierdes peso mientras juegas, doy fe. Si alguno quiere unirse a nuestra banda (de nombre de guerra “Thirteenth”) que lo diga
























