Memorias del Strahl
No sé cómo me dejo engañar, pero el caso es que he vuelto… Y esta vez he vuelto solo. Vaan ha decidido hacer algo útil con su vida (no ganaba para pagarme piezas del barco) y se ha alistado en el ejército. Así que Ashe y Penelo están ahora muy preocupadas por el maldito crío. Fran ha vuelto a la jungla en un ataque de lo que ella llama “niebla intempestiva” y a Basch no le soporto. Así que estoy solo y necesito nuevos piratas del aire que quieran trabajar a mis órdenes. Estáis avisados. Jamás volveréis a tener la oportunidad de tener un jefe tan bueno y especial como yo.
La autoridad no es algo que yo lleve muy bien (sufrirla, vaya). Todavía no he encontrado a nadie lo suficientemente capacitado como para que yo me digne a sufrirlo. Es por eso que llevo esta vida: Capitán de mi propia nave y decisiones por mi cuenta y riesgo. Lo mío no es cumplir objetivos ajenos…
Pero puedo comprender la atracción del poder. El otro día Revann me contó que uno de mis ex-alumnos (un grumetillo presuntuoso que, o hablaba mucho, o hablaba poco) se ha convertido en “team leader”… Al principio no entendí muy bien esto del team leader (para mí básicamente significa que tengo que coger el fusil y atravesar un lugar horrible lleno de alimañas seguido por todos mis compañeros… Y normalmente las alimañas se lanzan a por mí de cabeza. No me digáis por qué. Podrían ir a por los otros, pero prefieren acabar conmigo lo antes posible…) Así que no me quedó muy claro por qué era tan bueno que el niño pera se hubiera convertido en team leader… Pero él está contento. Él sabrá. Especialmente cuando le empiecen a llover las alimañas…
Bah, estoy deprimido. Nunca tendré en mis manos la Pica de Poder… Yo y mi manía de mirar todos los cofres que me encuentro por el camino. Así ya no habrá suerte ni porcentaje que la ponga en mis manos.
Paso.

























