Pequeñez

A veces somos como bichitos que corren como locos…
Qué miedo, ¿eh?





En fin, una es así de tonta y, viendo cómo otros se casan, se acuerda una de su propia boda. Así que estoy aquí en plan Grizabella viendo el video del baile. La canción era The Horrors… Ya sé que no es un vals, me lo han dicho miles de vez ya lo del dichoso vals… Yo escogí una canción que me hace sentir feliz… que me comunica algo. Cuando la toco al piano siempre me siento feliz. Y más ahora, porque me recuerda tiempos pasados, pero también presentes.

La verdad es que fue un día muy importante para mí. No sólo por el significado real de la ceremonia, sino por haber reunido a tantos de mis seres queridos allí. Evidentemente ni eran todos los que estaban (alguno se coló), ni estaban todos los que son (porque lamentablemente algunos no pudisteis ir), pero seguramente no volveréis a estar todos juntos, vestidos de fiesta, acompañándonos en nuestras locuras. Se me saltan las lágrimas como a una tonta (y van dos las veces que me autoproclamo tonta en este texto) al recordarlo.
Qué rara es la vida, ¿verdad?
Dedicado a Enrique e Iratxe, con todo mi cariño (a mí me funcionó el 21 de abril xD)
Philip Henslowe: Mr. Fennyman, allow me to explain about the theatre business. The natural condition is one of insurmountable obstacles on the road to imminent disaster.
Hugh Fennyman: So what do we do?
Philip Henslowe: Nothing. Strangely enough, it all turns out well.
Hugh Fennyman: How?
Philip Henslowe: I don’t know. It’s a mystery.
(From Shakespeare In Love.)