Mi gran boda asturiana (III)
Me gustaría transcribir aquí lo que se dijo durante la ceremonia, ya que siempre me emociono cuando lo veo en el video. El alcalde de Avilés, que en ese momento era Santiago Rodríguez Vega (después de las elecciones ha pasado el testigo a su compañera de partido, Pilar Varela Díaz, a la que ya no he tenido el placer de votar porque este año ha sido el primer año que voto en Madrid), nos dió la bienvenida al salón de ceremonias del Ayuntamiento y charló un poquito con nosotros mientras los invitados entraban y se colocaban en los asientos. Cuando por fin estuvimos todos preparados, empezó la ceremonia:
-Hola buenos días, bienvenidos -comenzó el alcalde-, bienvenida a casa D. Bienvenido también MÁ. Ellos son los culpables de que estemos aquí tantas personas, creo que la inmensa mayoría procedentes de Madrid. Y por lo tanto, a los que habéis venido de viaje estos
días también os doy la bienvenida a esta villa que espero la consideréis ya vuestra en virtud de este matrimonio entre una avilesina y un madrileño. Aquí en el corazón de nuestra ciudad, en el corazón del casco histórico, en este Avilés milenario, en ese edificio que ya del siglo XVII procede. En este salón que es donde hacemos los actos importantes de trascendencia en la ciudad. En este salón que está rodeado de personajes ilustres de nuestra historia: dramaturgos, pintores, políticos, conquistadores. Pero hoy los protagonistas del acto son MÁ y D. Son los culpables de que estemos aquí porque, bueno, comparten trabajo y vivencias en Madrid, ella un poco lejos de su tierra, decía que este año ha venido más que nunca, debe de ser por los preparativos de la boda, y ahora quieren, de una manera pública y solemne, delante de vosotros que sois los familiares y amigos, pues poner en valor ese compromiso de compartir la vida, las ilusiones, compartir los proyectos. Por tanto, un compromiso que se basa en esa sonrisa que se han hecho, en el amor y el cariño que se tienen. Y el deseo de todos nosotros pues es acompañarlos en este día y apoyarlos también en ese trayecto. Yo no tenía el placer de conoceros pero en todo caso sí os digo que estoy encantado de compartir esta ceremonia con vosotros y ser testigo de vuestro compromiso. Pero bueno, parece que aquí hay buen rollito, se nota viendo las caras a M y a D. ¿Verdad que se les ve que están felices? Y hay algunas personas que, entre los invitados y asistentes a esta ceremonia, que quieren decir algo. Así que Mario, que es primo de MÁ…No sé por dónde estará Mario… -Pero Mario ya avanzaba hacia el alcalde un poquillo nervioso-. Pues vamos a dar la palabra a Mario.
- Este es un texto de Sandman -empezó a decir Mario-, de Neil Gaiman. “Creo que me enamore de ella un poquito. ¿No es una tontería? Pero fue como si la conociera, como si fuera mi más antigua y más querida amiga. El tipo de persona al que puedes contarle todo, no importa lo malo que sea. Y aún así te amará, porque te conoce. Quería ir con ella. Quería que se percatase de mi existencia. Y dejó de andar. Bajo la luna, se detuvo. Y miró hacia nosotros. Miró hacia mi. Quizá estaba tratando de decirme algo. No lo sé. Probablemente ni siquiera sabía que yo estaba allí. Pero siempre la amaré. Toda mi vida”.
Todos aplaudimos emocionados.
- Elva, que es tía de D -continuó el alcalde-, me parece que también nos va a decir algo. Por favor. Mi tía salió al estrado y comenzó a leer.
- Es una adaptación del poema Itaca, de Konstantinos Kavafis. “Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca has de rogar que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de descubrimientos…Has de rogar que el camino sea largo. Que sean muchas las mañanas de verano en que entres en puertos que tus ojos desconocían; y vayas a ciudades a aprender de quienes saben. Ten siempre en tu corazón la idea de Ítaca. Has de llegar a ella, ése es tu destino. Pero no fuerces jamás la travesía. Es preferible que dure muchos años. Que seas viejo al fondear la isla, enriquecido con todo lo que habrás aprendido en el camino, sin esperar que te ofrezca más riquezas. Ítaca te ha dado el hermoso viaje. Sin ella no habrías partido. Y si la encuentras pobre, no pienses que Ítaca te engañó. Como sabio en que te habrás convertido sabrás muy bien qué significan las ítacas” -mientras lo leía, de vez en cuando me miraba y la verdad, me emocioné mucho.
Cuando acabó todos aplaudimos de nuevo y el alcalde retomó su posición.
- Muchas gracias a Mario y a Elva. Con fecha de hoy, 21 de abril de 2007, en virtud de los derechos que me confiere el artículo 51 del código civil y de acuerdo con los artículos de la Constitución 32 y 149, voy a proceder a la celebración de matrimonio entre MÁ y D. Para este acto y a instancia de los dos contrayentes, aquí reunidos, se ha tramitado el correspondiente expediente matrimonial ante el juez encargado del registro civil de Avilés sin que exista impedimento u obstáculo legal alguno para celebrar este matrimonio. Voy a proceder a dar lectura a los artículos del código civil que regulan los derechos y deberes de los cónyuges. El artículo 66 establece que los cónyuges son iguales en derechos y deberes; el artículo 67, que los cónyuges deben respetarse y ayudarse y actuar en interés de la familia. Y el artículo 68, que los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Pero al margen de estos artículos lo más importante es el respeto, la capacidad de creer y de apoyarse el uno al otro, la capacidad de compartirlo todo… incluído, MÁ, las tareas domésticas -Aquí los aplausos invadieron la sala, creo que iniciados por una de mis amigas, que se casa próximamente, jejeje (no daré nombres)-. Ha dicho con gesto muy resignado -dijo el alcalde señalando a M- que sí, que lo va a hacer. Bueno, pues llega el momento más importante de la ceremonia, que es en el que MÁ y D nos tienen que decir si realmente quieren contraer matrimonio. Os ponéis de pie vosotros dos, por favor. Ellos solamente.
Y nos pusimos de pie.
- MÁ, ¿consientes en contraer matrimonio con D y efectivamente lo contraes en este acto?
- Sí, consiento -respondió M.
- D, ¿consientes en contraer matrimonio con MÁ y efectivamente lo contraes en este acto?
- Sí, consiento -respondí.
- Me parece que Eva tiene los anillos.
Eva, prima de M y le entregó el cofre a la madrina (la madre de M) y ésta fue a entregarle los anillos al alcalde, a lo que él respondió señalándonos:
- No, no, a ellos, yo ya me casé.
Evidentemente estallaron las risas. Nosotros nos intercambiamos los anillos (no hubo ningún problema para que entraran, ni se cayó ninguno, jeje).
- Alberto tiene arras, ¿verdad? -continuó el alcalde. Alberto, primo de M, le dio las arras a la madre de M, que nos las entregó a nosotros-. Que las intercambien.
Mientras las intercambiábamos, Irlanda le dió el cofrecito vacío al pobre Alberto, que lo observó y le dijo a su prima Eva:
- ¿El tuyo tampoco tiene nada? -de nuevo estallaron las risas.
- Bien -el alcalde continuó la ceremonia-, con el intercambio de los anillos y de las arras, que simbolizan de alguna manera el deseo de compartir los bienes materiales y compartir sobretodo las ilusiones, yo, como decía el poema de Itaca, de verdad que lo que os deseo, e interpreto el sentir de todas las personas que os acompañan aquí, es que lo importante es tener proyectos, tener futuro y sobretodo el proceso para llegar a esos proyectos, a ese futuro, y hacerlo con ilusión. Por tanto en virtud del poder que me otorga la Constitución y las leyes os declaro unidos en matrimonio. Bienvenidos al grupo. Enhorabuena.
En este momento todos empezaron a aplaudir y nosotros nos dimos nuestro primer beso como
matrimonio. Después pasamos a firmar las actas junto con mi padre y la madre de M, y
después pudimos comenzar a saludar a todos nuestros familiares y amigos, que esperaban para
felicitarnos.
A la salida nos esperaban las gaitas, con una alegre muñeira, y una lluvia de arroz (sin almidón, claro), confeti y pétalos de rosa (menos mal que no se podía tirar nada). Minutos después nuestro coche, con una bandera de Asturias cubriendo el cristal trasero, se dirigía al Palacio de Cutre, donde nos esperaba una buena fiesta.
























