Navidades currantas
Es la primera vez que trabajo en estas fechas… Siempre me he pedido las vacaciones para poder celebrar la Nochebuena en Asturias y he trabajado en Nochevieja. Este año han cambiado las tornas y, por primera vez, no he celebrado la Nochebuena con mi familia, sino con la familia de Miguel. No puedo evitar sentirme un poquito rara, aunque no ha estado mal tampoco. Gracias a Dios con la familia de Miguel me siento muy agusto, aunque todavía no somos oficialmente “parientes políticos”.
En fin, que no me he molestado ni en prender las luces del árbol. Me siento un tanto “desnavidizada” con tanto marrón que me está cayendo estas semanas en el trabajo. Y eso que he tenido regalitos (no soy partidaria del tal Santa Claus, pero bueno):
- Una falda de pana y unas medias.
- La figura de Tidus que llevaba 5 años tratando de conseguir (aunque mi cuñado se cargó la espada a la primera y Miguel otro cacho de espada a la segunda…)
- Un peluche de la Señorita Snork llegado de Finlandia (esto me hizo mucha ilusión, la verdad)
En fin, que ha sido bonito, aunque tengo ganas de terminar con esta semana, con el trabajo, y desconectar unos días, aunque sean pocos. Es que ya no puedo más…
























