Ya queda menos para que llegue el 2007… ¡qué ansiedad!
He estado pensando qué podría escribir para despedir el año, pero no se me ha ocurrido nada especial… Supongo que no hay ningún libro/película/videojuego/canción que merezca el honor de ocupar este puesto, así que hoy me dedico a mí misma y a mi familia.
Llevo ya unos años disfrutando de la compañía de Miguel, mi novio y futuro marido; y un poquito menos (porque es muy jovencita) de la pequeña Buffy. He sido muy afortunada en encontrarlos y estoy feliz de saber que, en este año que entra, esta familia por fin se consolidará (¡con libro de familia y todo!)
Sé que soy un bicho un tanto inaguantable, con exceso de genio y motor de explosión (algo así como Kyô en Fruits Basket), con demasiadas ideas y poco tiempo, y encima doy pocos abrazos… Así que debe de tener muchísimo mérito el quererme.
En fin, que si, a pesar de ser como soy, he encontrado seres que quieren compartir su vida conmigo (a Buffy no le he preguntado, pero intuyo que no quiere abandonarme) es que tengo mucha suerte. Ya sabía yo que la Lotería iba a acabar tocándome…
Es la primera vez que trabajo en estas fechas… Siempre me he pedido las vacaciones para poder celebrar la Nochebuena en Asturias y he trabajado en Nochevieja. Este año han cambiado las tornas y, por primera vez, no he celebrado la Nochebuena con mi familia, sino con la familia de Miguel. No puedo evitar sentirme un poquito rara, aunque no ha estado mal tampoco. Gracias a Dios con la familia de Miguel me siento muy agusto, aunque todavía no somos oficialmente “parientes políticos”.
En fin, que no me he molestado ni en prender las luces del árbol. Me siento un tanto “desnavidizada” con tanto marrón que me está cayendo estas semanas en el trabajo. Y eso que he tenido regalitos (no soy partidaria del tal Santa Claus, pero bueno):
- Una falda de pana y unas medias.
- La figura de Tidus que llevaba 5 años tratando de conseguir (aunque mi cuñado se cargó la espada a la primera y Miguel otro cacho de espada a la segunda…)
- Un peluche de la Señorita Snork llegado de Finlandia (esto me hizo mucha ilusión, la verdad)
En fin, que ha sido bonito, aunque tengo ganas de terminar con esta semana, con el trabajo, y desconectar unos días, aunque sean pocos. Es que ya no puedo más…