La famosa talla 34
Ultimamente, a raíz del follón de la pasarela Cibeles, se ha puesto de moda el tema de las tallas prohibidas. Ahora incluso se comenta la posibilidad de eliminar las tallas de la discordia (34, si no me equivoco). En fin, qué mundo de chalados. Está claro que de esto se ha hablado mucho y que si buscas por internet te encuentras un montón de mujeres perfectamente sanas y perfectamente adorables (lo pongo en cursiva, sí, porque no las he visto y no puedo juzgar) con esa talla que están indignadísimas con el tema de la prohibición de la talla 34 en pasarela.
Vamos a ver, almas de cántaro. ¿Cuánto medís? De alto, sí, sí. ¿Cuántos centímetros son esos que os proporcionan una saludable talla 34? Porque una tía que mida 1,75 y pese 45 Kg… o tiene 13 años o le falta sustancia. A los hechos me remito:
Soy una persona normal que mide 1,69 (a algunas por internet les parece que eso es ser pequeñita, ¿serán suecas?) y pesa alrededor de los 52 Kg. Si meto mis datos en la ecuación maravillosa del índice corporal resulta que estoy en el rango por los pelos: 18,2 (cuando tiene que estar entre 18 y 25). Soy bastante proporcionada, tengo huesecillos de pollo y la verdad es que parezco la radiografía del silbido. ¿Mi talla? ¡¡38!!
¿Cómo explicamos entonces que mujeres que me sacan 15 cm de alto tengan dos tallas menos? Yo puedo entender que una persona más pequeña, de 1,56, por ejemplo (como mi madre) tenga una talla 34 tranquilamente, porque, si está proporcionada, es más pequeña. Pero… ¿Una mujer de 1,80? ¿Qué pasa, que ahora ya no es un problema de gordura, sino de limarse los huesos para que quepan en la dichosa tallita?
Todo el mundo dice que es un tema de constitución, pero yo, que durante mucho tiempo he sido una gran aficionada a la anatomía artística (estudiante de dibujo anatómico, por cierto), creo que es un tema de proporción. Y a no ser que para ser modelo haya que tener unas inusuales proporciones fuera de todo canon anatómico, yo esto no me lo explico… Igual es eso, ¿no? Así que mejor que no me vengan con el tema de la constitución, pues soy persona poco robusta y tirando a alargada.
Por cierto que sí he llegado a tener una talla 34/36… Justo en un momento de mi vida en que tuve problemas alimenticios y nerviosos y llegué a pesar 47 Kg. Con mis 1,69 cm. Estaba demasiado flaca y acabé evidentemente en el médico para arreglar el problema. Así que estoy curada de espantos. Que no me cuenten historias.
Y si todo eso es cierto, pues mi más sentido pésame para la especie humana, porque las mujeres están evolucionando físicamente hacia la imposibilidad reproductora.
























