Aquí estoy saboreando el delicado sabor de mi última adquisición. Es el mejor momento del día, cuando ya he vuelto del trabajo, he hecho mis ejercicios de gimnasia, he puesto un cierto orden en la casa y tengo todo el tiempo del mundo para mí.
Lo mejor es empezar lo que queda del día con una taza de té. Primero lo preparo cuidadosamente en la preciosa tetera de cristal que me regaló Miguel y luego me lo voy sirviendo poco a poco en una tacita, o en uno de los bonitos vasos que me regalaron Bita y Vane y que están reservados exclusivamente para esta bebida ancestral.
Reconozco que mi colección de tés no sube mucho, entre otras cosas porque cuando me gusta uno me cuesta cambiar. Lo que sí os puedo decir es que lo mío es el té verde (una manía típica de Oriente y muy particularmente de Japón). Desgraciadamente no me gustan demasiado los tés negros y rojos. Aún así como soy muy buena chica he decidido dedicar una página a comentaros mis tés favoritos y mis futuras adquisiciones. Podéis verla aquí
Ya os avisaré cuando haya actualizaciones.
Sobre la historia del té podéis encontrar abundante información en la red y en diversos libros (muy recomendable tener al menos uno!) así que me limitaré a hablaros de los tés verdes y blancos y de sus beneficiosas propiedades ^_^
Hay cuatro tipos principales de té pero con múltiples variedades que dan lugar a mas de 3000 tipos de té en todo el mundo.
Té blanco: Se obtiene por recolección de las yemas nuevas antes de que abran. Se dejan marchitar para que se evapore la humedad y se desecan. La principal propiedad del té blanco, es su alta capacidad antioxidante debido principalmente a la pronta recolección de las yemas. Realmente se considera que el té blanco es un tipo de té verde, aunque con sus propiedades potenciadas. Por cierto que es bastante caro, debido a la complejidad de su elaboración. En la antiguedad se condenaba a muerte al que lo probase, ya que estaba reservado a los emperadores (no eran tontos ellos…)
Té verde, el no fermentado: Se elabora por recolección de la hoja, la cual se deja secar y seguidamente se le aplica un tratamiento térmico(cocción al vapor y secado al fuego) para detener la fermentación de las enzimas y así evitar la descomposición de las hojas.
Té Rojo o Semifermentado: Se encuentra entre el té verde(no fermentado) y el té negro (fermentado). Se obtiene por recolección de las hojas del arbol Camelia Sinensis, a las cuales se le aplica un breve secado al aire libre, para después pasar a un secado mas prolongado en una habitación cerrada, extendidos los brotes tiernos del arbusto.
Té negro o fermentado: Té con mayores propiedades aromáticas que el resto debido a la fermentación de los polifenoles para dar numerosos compuestos aromáticos. Por regla general, el proceso de elaboración consta de cuatro etapas bien diferenciadas: Marchitamiento, Enrollado, Fermentación y Secado.
Las propiedades del té (especialmente en los tés verdes y blancos) son múltiples y variadas, desde la protección contra el cáncer y los riesgos cardiovasculares hasta la reducción del colesterol, eliminación de grasa en el cuerpo, etc etc…
¿Queréis informaros más? ^_^
Innatia *artículos muy interesantes
The Tea Shop of East West Company *para aprovisionarse