Quedan dos días
El domingo cumplo los 29 añitos y me acerco un poquito más a una nueva década, la década de los 30, que espero sea mucho mejor de lo que fue ésta que ahora se consume. Ya sé que queda un año, pero mentalmente empiezo a hacer recuento de lo que fueron estos años, llenos de cambios, separaciones, rupturas, esperanzas, desengaños, miedos, esfuerzo…
Es que hacerse un hueco en el mundo cuesta mucho, sobretodo cuando lo haces desde jovencito (esa moda de esperar hasta los 30 a mí me pasó de largo, gracias a Dios). He vivido muchas cosas en estos años, en los que he madurado y me he vuelto más fuerte (físicamente no, eso tendré que corregirlo en la próxima década). De todas formas creo que todavía no creo en mí misma lo suficiente, todavía no soy mi mejor amiga y tal vez nunca lo sea.
Aún así no lo he hecho mal. A los 18 empecé la andadura universitaria, que desenvocó en mi entrada en el mundo laboral a los 23. Este hito marcó también la ruptura de cualquier lazo económico con mis padres: las volteretas iban sin red… De Asturias, mi tierra, pasé a Valencia (la de las naranjas) y más tarde a Madrid, donde compartí diversas y desventuradas madrigueras hasta construirme la mía propia. Ahora la comparto con un chico (emulando a mi querido Kike) maravilloso, no solo por ser guapísimo, inteligentísimo y creativo, sino por ser mi otra mitad, esa media naranja que yo creía exprimida desde los 15…
Como veis los cambios del corazón han terminado bien y seré capaz de concluir la década con un corazón parcheado pero muy contento. Y es este corazón el que me hará cambiar de estado civil dos meses y medio antes de cambiar a la treintena.
¿Cósas que me han dado los veinte? La verdad es que son muchas… Por mencionar algunas en orden de aparición: mi piano, la playstation (broma), Hermi, Buffy, la casa…
Sueños me llevo muchos, especialmente el de formar una familia y el de trabajar esa carrera literaria que tuve que rechazar al comienzo de los veinte. Todo ello tendrá que cristalizar en los próximos años, aunque todavía me queda tiempo para fijar metas.
Y nada más. Dos días antes de los 29, la verdad es que me pregunto a mí misma qué regalito hacerme para celebrar estas fechas tan señaladas. Alguno tengo en mente, jejeje. Pero hoy por hoy:
¡¡ Feliz feliz NO cumpleaños !!























