Declaración de intenciones
No, no soy una especie de Jerry Macguire femenina y sin deportistas. De hecho apuesto a que ni siquiera os acordáis de su declaración de intenciones, aunque lo del “show me the money” se os haya quedado grabado a fuego en la memoria…
En fin (me encanta decir “en fin”), ya hemos consumido un cachito apreciable del 2006 y ya es hora de que os hable un poco de mi persona. A fin de cuentas en el fondo sois todos unos cotillas y lo que os gusta es saber qué-demonios-hace-la-gente con su tiempo libre. Nada especial, sólo para coger ideas…
A ver, por ahora (solo llevamos 19 días, pueden pasar más cosas) tengo estas camisas de once varas en el perchero:
- En algún momento del verano me tocará actuar en un teatro con mi grupo de flamenco. Evidentemente el lugar, día y hora del evento es secreto sumarial. Por ahora lo llevo con filosofía. Aún me quedan tablas de la gimnasia, así que no estoy excesivamente preocupada (por ahora).
- Me he apuntado a un taller literario. Aquí no puedo/voy a aportar muchos datos. Espero que me sirva para algo, al menos para encontrar lectores fieles y obligados. Igual hasta aprendo a puntuar correctamente y corrijo mis malditas dislexias (sonidos “ll” y “ñ”, ¡malditos!). Nah, soy una egocéntrica, “el diablo me ha metido a ser escritora”.
- Estoy tratando de recuperar una antigua afición: el dibujo y colección de paper dolls (mariquitas, para los españoles). Esto ya lo comentaré con más detenimiento otro día.
- Y sí, sigo con el japonés. Ahora hasta tengo un libro de poesía y todo.
Hay muchas más cosas porque soy un culo de mal asiento y si me aburro se me cae el mundo encima (en el fondo soy como Asterix).
Ahora imagino que querréis saber algo de mi vida personal… Pues no. En esto soy más irreductible que la aldea del susodicho galo.
Show me the money!
























