Malditos vecinos
Estoy estupefacta.
Después de tres semanas de vacaciones que me pasé escuchando (qué digo escuchando, ¡sufriendo!) las obras del vecino de al lado (que debe de haber derrumbado todas las paredes de su puñetera casa), resulta que el amigo por fin a conseguido llegar a mi salón: Nos ha hecho un boquete en la pared.
Dos días después de colocar el último maldito mueble nos ha hecho un puto agujero en la estúpida pared. No puedo creerlo.
Y supongo que ahora tratarán de dejarme un bonito parche para no tener que arreglar toda la pared, que encima lleva gotelé.
Hoy haré fotos del emplaste (le han puesto un poco de cemento) para tener pruebas para la bonita denuncia que les plantaré si se ponen tontos. Y puede que a ellos les joda tener que arreglarme la pared entera, pero si pensamos que hace 6 malditos meses que YO MISMA pinté esa pared, que acabo de poner el último mueble del salón en esa pared y que además tengo que quitar el piano… En fin, a ver si se les cae el pico en el puto pie y se quedan en plan “raíces”.
Lamento los tacos pero estoy de muy mala hostia. Y encima los de la tienda de informática han extraviado mi tableta digitalizadora.
























