María Elena Walsh
Cuando era pequeña mi madre me compraba una colección de cuentos y canciones llamada el cuentacuentos que durante muchos años fue mi lectura favorita. En ellos conocí a Gobolino, el gato de bruja, a Pipo, que vivía en Arcadia y a muchos otros habitantes del mundo de la fantasía -clásica y espontánea- a los que aún guardo un cariño tremendo.
También se agarraron con fuerza a mi memoria algunas canciones, algunas de las cuales son realmente de esas que puedo llamar mis favoritas. Una de ellas era la canción de bañar la luna y otra la calle del gato que pes…
Durante años conservé trocitos de esas canciones en mi mente. De vez en cuando podía compartirlas con mi madre, pero no las recordábamos enteras y aquellos cuentos… ¿quién sabe donde están? Hasta que un día la necesidad de mostrarle a Miguel cómo eran aquellas canciones que formaron parte de mi infancia me impulsó a buscar en la Red de redes.
Hubo suerte. La canción de bañar la luna y la del travieso gato que pes estaban en la red… Había otros fascinados por ellas y además sabían que las había compuesto María Elena Walsh.
María Elena Walsh.
Nació en Argentina en el año 1930 y publicó numerosos poemas, novelas, cuentos, canciones, ensayos y artículos periodísticos. Para mí era una desconocida, pero cuanto más profundizo en su vida, más me doy cuenta de cuántos cuentos y personajes de mi infancia surgieron de su enorme imaginación.
Hoy puedo escuchar sus canciones de nuevo gracias al disco “cantamos a Maria Elena Walsh” que me ha regalado Miguel. Ahora mismo escucho una versión jazz al piano del gato que pes, y estoy muy emocionada. Quién sabe, tal vez algún día yo le cante estas canciones a mis hijos y ellos las recuerden para siempre.
Canción de bañar la luna
Ya la Luna baja en camisón a bañarse en un charquito con jabón
Ya la Luna baja en tobogán revoleando su sombrilla de azafrán
Quien la pesque con una cañita de bambú se la lleva a Siu Kiu
Ya la Luna viene en palanquín a robar un crisantemo del jardín
Ya la Luna viene por allí, su kimono dice no y ella dice sí
Quien la pesque con una cañita de bambú se la lleva a Siu Kiu
Ya la Luna baja muy feliz a empolvarse con azúcar la nariz
Ya la Luna en puntas de pie en una casita fina toma té
Quien la pesque con una cañita de bambú se la lleva a Siu Kiu
Ya la Luna vino y le dio tos por comer con dos palillos el arroz
Ya la Luna baja desde allá y por el charquito Kito nadará
Quien la pesque con una cañita de bambú se la lleva a Siu Kiu
























