Flores para Algernon
Mi relación con este libro es un tanto extraña. Cuando cayó en mis manos por primera vez, jamás había oído hablar de este clásico de la ciencia ficción de Daniel Keyes. En mi caso, el libro formaba parte de una colección de Círculo de Lectores (de esas que te ayudan a encontrar pequeñas joyas en las que nunca habías pensado). Era el quinto libro, creo, pero fue el primero que leí.
La verdad es que no tenía nada que ver con la ciencia ficción a la que estaba acostumbrada. De hecho a veces me cuesta englobarlo en el género, pero ahí está. Para empezar os diré que Algernon es un ratón de laboratorio, aunque no es el protagonista de la historia. El protagonista es un retrasado mental, una persona de gran corazón que vive en un mundo muy pequeño… Un buen día alguien (el científico de turno, vaya) le ofrece la posibilidad de someterse a una intervención quirúrgica para aumentar su capacidad mental… y él acepta. A partir de aquí su evolución es espectacular y se convierte en un genio… con todo lo que eso conlleva.
Un título extraño para semejante argumento, ¿verdad? No tanto…
Me acuerdo de que cuando estaba casi acabándolo me sorprendió oir hablar de él en la popular, maravillosa y archiconocida serie Friends. Resulta que por aquella época Chandler y Joey habían ganado -no me digáis cómo- el enorme apartamento de las chicas y ellas obviamente querían volver como fuera. Para ello les ofrecieron algo -tampoco me acuerdo- que a Joey pareció interesarle bastante. En un arrebato de desesperación Chandler le preguntó a Joey “pero… pero ¿tú no has leído “flores para Algernon?” A lo que Joey contestó muy serio “no, pero lo leeré“. Yo tenía el libro en la mano y acababa de quedarme con la boca abierta.
Años después me encontré con que también existía una película protagonizada por Mathew Modine que asumo pasó por el mundo sin pena ni gloria. Una pena, porque la película es buena y el libro es mejor.
¿En serio no tenéis curiosidad por saber qué pasaba con Algernon?
























