Inauguro una sección que ya pedía a gritos ser incluída (dada mi afición por los temas orientales) con este pequeño repaso a la dieta nipona. Espero abriros el apetito, jejeje.
La milenaria cocina japonesa es rica en productos frescos, especialmente en pescados y verduras. Se usan muchos y variados alimentos: verduras de hoja, algas, raíces, troncos, frutos, semillas, pescado, carne (en pequeñas cantidades). El arroz es el rey en todas las comidas, siendo preparado de mil y una deliciosas maneras. Su preparación es sumamente importante y se dice que, antiguamente, un invitado podía saber si la comida iba a ser buena solo con probar el arroz.
Algunos ingredientes básicos en la cocina japonesa son los condimentos de sésamo y algas, el daikon (una especia de rábano), el dashi (un caldo concetrado que se hace con bonito y algas), el jengibre (en diferentes variedades), el mirin (la variante dulce del sake que se usa para cocinar), el miso (pasta de soja fermentada de diversos colores y sabores), las algas marinas nori (seguro que las conocéis por el sushi), el sake, la salsa de soja (más suave que la china), el tofu (una pasta de soja capaz de absorber el sabor de especias y salsas) y el wasabi (rábano picante).
Los platos no se sirven uno tras otro, como en occidente, sino todos a la vez. Por tanto se distinguen no por su orden en la mesa, sino por la manera de cocinarlos (al vapor, cocido, crudo, frito, etc). Como podéis imaginar, la presentación y el ceremonial asociado es sumamente importante ( y la famosa nouvelle cuisine bebe mucho de ella)
Seguramente todos habéis oído hablar del sushi. Aunque es uno de los platos japoneses más famosos, hay que tener en cuenta que es un plato festivo y que los japoneses no suelen disfrutarlo cada día (especialmente por su precio). El arroz y las algas son sus ingredientes más importantes. Las dos variedades de sushi más conocidas son el norimaki (pequeños rollitos de arroz que contienen alguna variedad de pescado crudo y un poco de wasabi, envueltos en alga nori) y el nigiri (bolas de arroz adornadas con un filetito de pescado crudo).
Es importante saber que las algas son altamente nutritivas, con importantes propiedades. Existen unas 25.000 especies, pero no todas pueden usarse en la cocina. El wasabi que acompaña siempre al sushi es también importante. De hecho evita las infecciones y acaba con las posibles bacterias que puedan acompañar al pescado crudo. Eso sí, pica que no veas.
Otro detalle a destacar es el arroz. Es la parte más compleja en la elaboración del sushi, puesto que -a diferencia de otros arroces- necesita tener una textura gomosa y un sabor ligeramente ácido (que se consigue con un vinagre especial).
Bueno, hasta aquí hemos llegado. Hay muchos platos y costumbres interesantes dentro de la cocina japonesa, pero tampoco conozco vuestro grado de interés. Si tenéis alguna pregunta o sugerencia podéis plantearla, por supuesto (para eso está el rollo de los “comentarios”). En fin…
Mata ne!