Furbies
Hicieron su aparición a finales de la década de los 90, triunfaron en un mercado acostumbrado ya a las sorpresas tecnológicas y desaparecieron de las tiendas dejando un profundo rastro en internet. Un auténtico vini vidi vinci…
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Años después de su éxito, la segunda generación de Furbys vuelve al mercado totalmente renovados y adaptados a las nuevas generaciones. Ahora tiene unos 500Kb de memoria, seis veces más que su predecesor. Puede reconocer la voz, responder a ciertas órdenes y mostrar “emociones”. Ahora Furby se ríe, bosteza o se enfada… Es capaz de responder afectivamente si se le alimenta, acaricia o se le hace cosquillas y es capaz de detectar la presencia de otros Furbies (parece ser que se alborotan o activan unos con otros).
Todo esto con un procesador de 14MHz que funciona con simples pilas AA.
Fuente: www.baquia.com
Los Furby fueron creados por Dave Hampton, fundador de la compañía de juegos Sounds Amazing y antiguo programador de Mattel. Después del éxito de otras mascotas virtuales como los Tamagotchis o los Giga Pets, Dave decidió ir un paso más allá y crear un artefacto interactivo, capaz de comunicarse, cantar o bailar con los pequeños de la casa.Ahora vuelven, una segunda generación con una tecnología más avanzada. Hasbro, el segundo mayor fabricante mundial de juguetes después de Mattel, ha presentado el nuevo Furby, disponible en siete idiomas (inglés, español, francés, alemán, italiano, japonés y holandés) y que se venderá en EEUU a un precio de 39 dólares la unidad, confiando en que se convierta en uno de los regalos estrella de las próximas navidades. Tiene seis veces másmemoria, “escucha” lo que se le dice y responde en función de su estado de ánimo. También es más expresivo, con mayor movilidad de ojos, cejas y labios. La criatura es capaz de sonreír, carcajearse, bostezar o suspirar. También baila, canta y cuenta chistes.
Los Furby tienen su propia lengua, el Furbish, que incluye alrededor de 200 palabras y expresiones. Con tiempo y paciencia, el dueño del bichito puede ejercer una labor formativa y enseñarle nuevas frases, que el encantador peluche retiene en su memoria e incorpora progresivamente a su vocabulario. ¡Ojo! Al principio Furby sólo habla en su idioma, y si se le repite demasiado a menudo que no se entienden sus expresiones se le puede crear un serio trauma emocional. El antiguo Furby era algo duro de entendederas, y le costaba cierto esfuerzo asimilar nuevo vocabulario. Esta vez incorpora el chip RSC-4128 con tecnología de reconocimiento de voz, fabricado por la empresa californiana Sensory, que deberá mejorar la comunicación.
Como explica Allen Richardson, director de marketing de Hasbro, la mayor diferencia con su padre es que ahora Furby es una mascota emoto-trónica, es decir, combina tecnología robótica con reacciones y movimientos más realistas.
La verdad es que soy una fanática de la robótica. Puede que la culpa la tenga el señor Asimov, o mi padre, que me torturaba con autómatas programables de Siemens (no es cierto, me resultaban curiosos xD). Por Dios, si hasta mi proyecto fin de carrera iba de esto… En fin, que ¡me molan estos chismes!
He de reconocer que me parecen absolutamente tiernos y adorables y que quedarían encantadores al lado de barbapapa junto a la pantalla de mi ordenador. Pero también reconozco que me he descubierto a mí misma haciéndome preguntas como “¿y si le pincho con una aguja? ¿le habrán puesto sensores de maldad infantil?”. Claro que hay que tener mal corazón para pinchar a un pollito Furby (aunque por UN solo pinchazo no se va a enfadar, no?)
La tecnología de reconocimiento de voz también parece interesante. Aunque imagino que sus sensores serán bastante tristes… ¿Llevará un manual donde explique cómo está construída su furbidiana pseudo-inteligencia?

Miguelito insiste en que los Furbies le aterrorizan. Parece que no es el único. Por internet puedes encontrar unas cuantas teorías sobre conspiraciones surrealistas que explican cómo los pollitos Furby se harán con el control de la humanidad. Para muestra la foto adjunta…
En fin, que no me importa. Quiero un Furby blanco con los ojos azules, aunque me revienta que en EEUU cueste 37 dolares y aquí 70 euros. Qué caro sale el castellano. Pues eso, que blanco con los ojos azules. Y me da igual si son todos distintos y nunca hay dos furbis exactamente iguales. También me gusta el negro, aunque con la cresta esa parece el gremlin malo…
¿Se les podrá dar de comer pasadas las 12 de medianoche?
Enlaces interesantes:
Como diseccionar un Furby
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