Danica’s glyph
Hace unos años barajé la idea de hacerme un tatuaje. Nunca me han gustado los dibujos figurativos, así que mi primer impulso fue escoger un tribal o un kanji japonés. También por aquella época los glifos vampíricos de la película Blade me habían llamado la atención, aunque quedaron descartados ante la imposibilidad de dibujarlos con claridad.
Al final, en luagr de un tatuaje me hice un piercing… La verdad es que estuve dos años contentísima con él, hasta que mi cuerpo decició que lo expulsaba aunque fuese lo último que hiciera.
Ahora he vuelto a las andadas con nuevas ideas. La primera es uno de los glifos de Blade Trinity (otra vez los dichosos diseños), esta vez el de Danica Talos.
Aunque los kanjis japoneses me siguen gustando, el ser estudiante de japonés me hace rechazar la idea de utilizarlos. No sabéis cuánta gente luce su kanji pensando que lleva escrita la palabra “dragón” cuando realmente pone “aliento fétido”. Los kanjis son intrincados y complejos, demasiado complejos como para grabarse una falta de ortografía de por vida.
Quedan los tribales… Bonitos aunque carentes de significado y… demasiado extendidos para ser personales.
En resumen, aunque el que más me atrae sigue siendo el de Danica, mi madre, por ejemplo, opina que es antisexy, un sello de vaca, feo y horroroso… ¬¬ Así que admito opiniones, consejos, críticas destructivas y demás. Por cierto que si al final me decido estará en un lugar no visible normalmente…
Como decía Cata en un comentario que se me ha borrado al mover el artículo anterior (argggh), las personas llevamos marcas que se hacen con el tiempo, indelebles, aunque la mayoría no podemos escogerlas.
























