Eragon
Ha sido un largo exilio, pero finalmente regreso al mundo de blogcindario para seguir informándoos de cómo me va la vida. ![]()
Aún sigo de vacaciones, así que no es de extrañar que la pereza me haya invadido y haya sido casi incapaz de encender el ordenador. Hay otro motivo para el retraso y es “Eragon”, un libro escrito por un autor adolescente, Christopher Paolini, que con ayuda de sus padres -ambos editores- ha sacado al mercado esta fábula llena de magia.
Eragon es un chico de 15 años que vive pobremente en una aldea olvidada de la mano de Dios. Un día encuentra una piedra preciosa en medio del bosque donde ha ido a cazar y se la guarda con la esperanza de obtener algo de dinero. Lo que Eragon no puede imaginar es que esa piedra preciosa es realmente un huevo, el huevo de un dragón y el comienzo de una nueva vida.
Así se plantea este libro de fantasía del que ya llevo leídas unas 200 páginas (en un sólo día, para que os hagáis una idea). Siendo como soy una adicta a este género diré que me ha sorprendido positivamente. Algunos me criticarán si me atrevo a ponerlo por encima de “Herejía”, la otra revelación adolescente, pero en cuanto a historia lo está realmente. Herejía es un mucho ruido y pocas nueces. Desde luego no voy a comparar “Eragon” con “el señor de los anillos” porque es una comparación fuera de toda norma. Así mismo me parece terriblemente desproporcionada (y surrealista) la comparación de “Herejía” con “Dune” del maestro Frank Herbert. Pero los publicistas a veces son absolutamente descabellados en sus apuestas.
Resumiendo, que si te gusta la fantasía y has disfrutado con las “crónicas de Belgarath” o con “el elfo oscuro” o con tantos y tantos autores de este género mágico, disfrutarás con Eragon y con la indomable dragona Saphira.
























