Million dollar baby
Después de los oscar poco queda por decir de “Million Dollar Baby”, la última película de Clint Eastwood como actor/director.

Asumiendo que estáis cansados de escuchar lo perfectamente hecha que está, lo impresionante del trabajo físico de Hillary Swank, lo genial de los diálogos y la perfección del ritmo narrativo, me voy a centrar sólo en lo que queda como espectador.
Esta es una historia de superación, una historia sobre sueños en los que sólo crees tú mismo, una historia sobre la confianza. Después de verla uno se siente silencioso e incapaz de escapar de sus propios pensamientos. Te das cuenta de todas esas pequeñas cosas que amenazan con destrozar tus sueños: la edad, el dinero, la familia, la distancia, la soledad… Pero también te hace preguntarte ¿es realmente buena idea luchar por esa oportunidad que tal vez aparezca una sola vez en la vida? A juzgar por las vidas de los personajes, sí y no.
Aunque si lo consigues, si tocas con tus manos una sola vez ese sueño, todo lo demás tiene sentido. O tal vez no. Los seres humanos somos frágiles y breves. Pero también únicos.
Es la lucha 110 la que nos hace especiales.
























