Slam Dunk
“Slam Dunk” es la obra más famosa del genial mangaka Takehiko Inoue. Como llevo unos días un tanto negros y odio los lunes igual que Garfield, prefiero hablaros hoy de uno de mis mangas favoritos del momento.
Slam Dunk cuenta la historia de un gamberrete de instituto que decide meterse en el equipo de baloncesto para impresionar a una chica. El pobre no tiene ni idea de cómo se juega, aunque ya desde el principio demuestra tener madera.

Ahora sí, esto no es “campeones” (Captain Tsubasa). Hanamichi, nuestro prota, es más cabezota que una mula y parece no entender que en esta vida hay que empezar por lo básico. El sólo quiere hacer slam dunks.
Para los profanos como yo… a ver cómo os explico qué es un slam dunk. Básicamente es meter la pelota en el aro directamente con la mano, sin lanzamiento. Supongo que todos habéis visto alguna vez esos saltos espectaculares que terminan con el jugador colgado del aro cual mono en una liana.
La serie en sí misma es una mezcla de comedia, manga deportivo y romance. Un “sport shonen” o algo así, jeje. Pero no penséis que es la típica historia de un deportista fuera de serie que consigue llevar a su equipo a la gloria porque es maravilloso… Vale, sí, llegan a los nacionales y todo eso, pero es que Hanamichi no es normal xDD. ¿Cómo va a ser normal si cree que puede ir corriendo por la pista sin botar la pelota? Es tan irracional que casi cuesta creer que en algún momento se va a tomar en serio lo que está haciendo. Aunque sí se lo toma en serio… por los motivos equivocados.
Para los más puristas decir que Inoue es uno de los mejores dibujantes que conozco, aunque tal vez sea en Vagabond donde mejor se puede apreciar su técnica. Aún así merece la pena revisar las escenas de juego, el vestuario y todos los pequeños detalles que conforman el manga. No olvidéis que Inoue siempre ha sido un gran aficionado al baloncesto
De los -creo- 30 números que conforman la serie se han editado ya en España 24 tomos. Para mi desgracia voy por el número 6
En próximos artículos ya os hablaré de la otra gran obra de Inoue: “Vagabond”.
























