En busca de un nuevo amigo
Ultimamente veo por las tardes a una señora muy mayor que saca a pasear a su perro. Es un perro muy feo, viejito y despeluchado, de color negro, que tira de su dueña constantemente intentando que se mueva al ritmo que su frenética curiosidad le impone. Es un chucho simpático que observa con inteligencia a todos los canes que, como él, salen a pasear por las tardes. A veces se echa en el suelo divertido, esperando a que lleguen los que esperan al otro lado de la calle. Seguramente para esa mujer es un buen amigo.
Tal vez por esto se me ocurrió la idea y tal vez por ello mañana iré a conocer a dos pequeñas cachorros de Yorkshire. La verdad es que me hubiese gustado poder adoptar a alguno de los maravillosos perros de El Refugio, pero mi casa es demasiado pequeña y son animalitos que necesitan mucho espacio. Eso es lo que me ha hecho escoger a uno de esos ratoncillos peludos con lazo… Pero si alguno de vosotros tiene sitio y quiere compartir los próximos años con un amigo fiel, por favor visitad el Refugio. Todos ellos tienen historias tristes, pero esperan encontrar nuevos dueños que esta vez no los dejen tirados. Y si no podéis, también podéis apadrinar a uno de ellos aportando algo de dinero para su manutención.
Mi objetivo es apadrinar a uno de los más viejitos, cuyas posibilidades de ser adoptado sean bajas, para así asegurarme de que al menos está bien atendido por esas maravillosas personas que cada día se entregan a los animales sin esperar nada a cambio.
Otra ONG que hace una labor similar es la Asociación Nacional de Amigos de los Animales, que funciona de un modo parecido.
Así que si al final decidís hacer como yo y comprar un animalito, al menos pensad en la posibilidad de apadrinar a otro. Ellos lo agradecerán.
Como último consejo os diré que evitéis comprar animales en las tiendas. Maltratan a los animales, mienten sobre su estado de salud y los animales suelen estar traumatizados (que se lo digan a mi conejita de indias).
En fin, ya os he dado mucho la lata. Otro día os contaré las historias de Hermi, Mimi, Piti, Bella, Estrella, Yuna, Bolina, Chani, Sheidi, Gus, Piolín, Baluba, Pitufo, y Dana. Algunos ya no están en la familia, pero permanecerán en nuestro recuerdo para siempre.
Por vosotros, por haber sido y ser los mejores amigos que se pueda desear.
























