Febrero 28th, 2005
“Slam Dunk” es la obra más famosa del genial mangaka Takehiko Inoue. Como llevo unos días un tanto negros y odio los lunes igual que Garfield, prefiero hablaros hoy de uno de mis mangas favoritos del momento.
Slam Dunk cuenta la historia de un gamberrete de instituto que decide meterse en el equipo de baloncesto para impresionar a una chica. El pobre no tiene ni idea de cómo se juega, aunque ya desde el principio demuestra tener madera.

Ahora sí, esto no es “campeones” (Captain Tsubasa). Hanamichi, nuestro prota, es más cabezota que una mula y parece no entender que en esta vida hay que empezar por lo básico. El sólo quiere hacer slam dunks.
Para los profanos como yo… a ver cómo os explico qué es un slam dunk. Básicamente es meter la pelota en el aro directamente con la mano, sin lanzamiento. Supongo que todos habéis visto alguna vez esos saltos espectaculares que terminan con el jugador colgado del aro cual mono en una liana.
La serie en sí misma es una mezcla de comedia, manga deportivo y romance. Un “sport shonen” o algo así, jeje. Pero no penséis que es la típica historia de un deportista fuera de serie que consigue llevar a su equipo a la gloria porque es maravilloso… Vale, sí, llegan a los nacionales y todo eso, pero es que Hanamichi no es normal xDD. ¿Cómo va a ser normal si cree que puede ir corriendo por la pista sin botar la pelota? Es tan irracional que casi cuesta creer que en algún momento se va a tomar en serio lo que está haciendo. Aunque sí se lo toma en serio… por los motivos equivocados.
Para los más puristas decir que Inoue es uno de los mejores dibujantes que conozco, aunque tal vez sea en Vagabond donde mejor se puede apreciar su técnica. Aún así merece la pena revisar las escenas de juego, el vestuario y todos los pequeños detalles que conforman el manga. No olvidéis que Inoue siempre ha sido un gran aficionado al baloncesto
De los -creo- 30 números que conforman la serie se han editado ya en España 24 tomos. Para mi desgracia voy por el número 6
En próximos artículos ya os hablaré de la otra gran obra de Inoue: “Vagabond”.
Revann dejó su huella en Comic & Manga | La botella está vacía »
Febrero 25th, 2005
Hace unos quince días que recibí en casa un flamante iPod mini color rosa personalizado con una frase de mi libro favorito de la niñez. El aparatito es una joya que puede almacenar hasta 4Gb de música comprimida en los standards más comunes del momento. Además, puedes guardar tus contactos y notas y usarla como disco duro. Dispone de alarma, ecualización, juegos, modo random y se sincroniza a la perfección con el programa iTunes (esto comprobado en un windows XP). Con iTunes puedes crear listas inteligentes para organizar tu discoteca, convertir todos tus discos al formato que quieras y mantener un montón de estadísticas automáticas sobre tus gustos musicales (esto también se sincroniza con la iPod). La batería es de ión-litio y dura unas 8 horas, más que suficiente para toda la jornada de trabajo 
Mención aparte merece la rueda táctil. Navegar por los menús de la iPod es una experiencia increíble, jejeje.
En definitiva, una belleza de aparato que además Apple ha actualizado en una nueva generación de iPods mini con mayor autonomía de batería (hasta 18 horas) y 2 Gb más de capacidad. Eso sí, el color dorado ya no estará disponible y los otros tonos son ahora ligeramente más intensos, con las letras de la rueda táctil a juego con el cacharrito. Así que ya no hay excusa para no tenerla.
Por cierto que yo no podría desear cambiar mi antiguo modelo mini por el moderno (aunque lo hayan actualizado tan solo 15 días después de recibirlo en mi casa). Este aparatito se gana tu cariño desde el primer día ^^ ¡Mi pequeña mini va a estar conmigo muuucho tiempo! ¿Acaso no sabías que la iPod puede leer la mente?
Revann dejó su huella en Día a día, Tecnología | 1 hada en la botella »
Febrero 24th, 2005
Algunas veces, en mis sueños, veo la imagen de una muchedumbre que mira al horizonte. En la lejanía de esa línea perdida hay una figura, una silueta solitaria…
De pronto todos somos espíritus ansiosos esperando que esa sombra misteriosa nos libere, que nos ayude a escapar de la tiranía de un mundo que nos encarcela en simétricas celdas.
De pronto soy yo quien les mira.

¿Creeis que sacrificaré mis sueños?
Habéis nacido para destruirnos. Estáis ahí para obligarnos a caer en un oscuro día a día vacío y sin ilusiones. No sois humanos. Ni tan siquiera sois máquinas. Sois de una especie que sobrepasa los límites de la convivencia. Sois la esencia de la depredación. ¿Acaso creeis que merezco extinguirme para que vuestras ridículas ideas triunfen? ¿Pensáis que merezco miraros desde el abismo profundo suplicando vuestras migas?

No. Yo no lo merezco. Yo soy único. Soy especial. Soy esa figura de mis sueños, portador de un destino que cambiará el mundo.
Revann dejó su huella en Cine, Pensamientos | La botella está vacía »